Wednesday, October 21, 2020

¿Qué lecciones nos deja Bolivia a los pueblos de Abya Yala?

 


Indígenas con la Wiphala, bandera oficial de Bolivia


Por Ollantay Itzamná

A casi un año del Golpe de Estado (10 de noviembre del 2019), luego de varias artimañas del gobierno de facto para perpetuarse en el poder, finalmente los pueblos de Bolivia acudieron a las urnas para redimir la institucionalidad de su país.

El proceso electoral, ya disminuido en su efusividad por las restricciones de la pandemia, fue una de las más raras en la historia del país.

Desde el gobierno de facto, utilizando toda la artillería institucional, se buscó fulminar por todos medios, al Movimiento Al Socialismo (MAS), encarcelando/desprestigiando a sus integrantes y simpatizantes. Se intentó instalar en el imaginario colectivo boliviano al MAS como el letal enemigo interno de la democracia boliviana.

Finalmente, cerca de 7,3 millones de bolivianos fueron habilitados/convocados a acudir a las urnas a elegir 177 autoridades del Órgano Ejecutivo (Presidente y Vicepresidente) y Legislativo (legisladores plurinacionales y representantes supranacionales) para el día 18 de octubre. Esta fecha se fijó, luego de varias postergaciones bajo el “argumento de la pandemia” hecha por el régimen de facto, gracias a una contundente movilización de protesta de movimientos sociales.

Elecciones marcadas por el odio, miedo y racismo contra los indígenas


El Golpe de Estado, y los 11 meses del régimen de facto, estuvo constituido por una conducta y narrativa oficial de odio racista contra las y los indígenas organizados y contestatarios a la oligarquía neorepublicana.

Humillar y escarmentar al “indio o india insumisa” fue la consiga y praxis constante de la oligarquía patronal. Ese odio se materializó en la fobia contra Evo Morales, en la tortura y denigración pública de la Alcaldesa de Vinto, Cochabamba, Patricia Arce, actual Senadora electa…

Jeanine Áñez, actual usurpadora de la Presidencia boliviana, aclamó con total naturalidad en Oruro: “No vamos a permitir que los salvajes vuelvan a gobernarnos”. El Presidente del Comité Cívico Cruceño, reiteró su desprecio y fobia pública contra las mayorías indígenas de Bolivia llamándolos como: “Bestias humanas que muerden la mano que los ayuda”…

Con esa convicción expresaba en la narrativa oficial se masacraron impunemente a más de 30 indígenas que protestaban contra el Golpe. Miles de heridos. Centenares de encarcelados. El objetivo fue: “escarmentar al indio para que no se atreva a “asumirse como humano”. Mucho menos se reconozca como ciudadano, ni se insubordine al patrón…”

“Indios insumisos del MAS son los enemigos internos de Bolivia”, era la consigna a instalar en el imaginario boliviano. Para alcanzar este objetivo utilizaron abiertamente la Biblia, el nombre/imágenes de su Dios, las gargantas de pastores y obispos, los medios corporativos y alternativos de comunicación…

El objetivo final del odio y desprecio contra el indio insumiso era evitar el “retorno al poder de la indiada organizada políticamente en el MAS”. Pero, el fenómeno de las últimas elecciones generales en Bolivia, por sus resultados, fue un búmeran y derrota circunstancial contra el racismo y el odio.

¿Qué lecciones nos dejan los pueblos de Bolivia con el último proceso electoral?

Se puede derrotar al odio y al miedo en las urnas, pero con una básica cultura política electoral. El Tribunal Supremo Electoral (TSE) indica que el 87% de las y los bolivianos habilitados para votar asistieron a las urnas el 18 de octubre pasado. El más alto porcentaje de participación en la historia de Bolivia. El más alto de toda Abya Yala.

La gente, muy a pesar del miedo a la pandemia de COVID 19, a las represalias de los golpistas… acudió a las urnas para expresar su voluntad y opción política de forma tranquila, ordenada, sin altercados. En las pasadas elecciones anuladas (2019) a las dos horas del cierre de las urnas, los “defensores de la democracia patronal” ya habían comenzado con la quema de ánforas y sedes del TSE. Pero, el 18 de octubre, los “salvajes” demostraron una ejemplar cultura electoral, incluso cuando el TSE se negó a dar resultados preliminares por varias horas.

Se puede revertir un Golpe de Estado en las urnas, y vencer democráticamente al intervencionismo extranjero. El Gobierno norteamericano, mediante su Organización de los Estados Americanos (OEA), promovió el Golpe de Estado y anulación del proceso electoral del 20 de octubre del 2019, para volver a controlar Bolivia y reapropiarse de los bienes comunes como el litio. Pero, sus técnicos de la OEA no pudieron sostener, ni demostrar, la narrativa del supuesto fraude. Y, ahora, deben responder de esa patraña que ensangrentó a Bolivia.

Las elecciones del 18 de octubre pasado también fue un plebiscito sobre la presencia/injerencia norteamericana en Bolivia. Y, los pueblos de Bolivia dijeron nuevamente: “Llocsiy kaymanta” (fuera de aquí, como en el 2005).

El Golpe de Estado, y el gobierno de facto, tenia como otra de sus finalidades restaurar la república criolla patronal y aplacar al Estado Plurinacional en todas sus expresiones simbólicas y materiales. Y, los resultados de las elecciones indican que las grandes mayorías de los pueblos de Bolivia no quieren más república criolla, ni a la oligarquía neorepublicana. La voluntad popular votó para proseguir con la construcción del Estado Plurinacional.

Sin bien los 4 de los 5 partidos políticos que participaron en dichas elecciones (eran 8, y 3 renunciaron días antes de los sufragios) no tenían un programa de gobierno serio, todos planteaban, con diferentes eufemismos, el retorno al sistema neoliberal. Pero, la memoria colectiva boliviana optó por lo que recordaba de los últimos 14 años del gobierno del MAS. Optó por estabilidad económica y sociopolítica, inclusión de las grandes mayorías en el proyecto de país…

Como nunca antes, indígenas aymaras, quechuas, guaraníes, ayoreos…, junto a las y los mestizos, se articularon circunstancialmente alrededor de un proyecto político que denominan instrumento político MAS. Evo Morales y Felipe Quispe (Mallku) nunca dieron gestos afectivos de unidad. En este proceso electoral, David Choquehuanca (Vicepresidente electo) y Felipe Quispe dieron esperanzas de reconstitución del Qhollasuyo con abrazo fraterno. Mallku fue uno de los artífices, no sólo para que se celebrase las elecciones generales el 18 de octubre pasado, sino también para que los pueblos salieran victoriosos con el triunfo del MAS.

Guatemala tuvo su 20 de octubre (triunfo de la Revolución de 1944, que fue truncada en 1954). Bolivia tuvo su 20 de octubre (2019, cuando la OEA/oligarquía comenzaron a defenestrar el Proceso de Cambio). Guatemala, 66 años después, aún no puede salir de aquel trauma histórico que la condenó al brutal empobrecimiento actual. Bolivia, en 11 meses, mediante las urnas, no sólo derrotó al Golpe de Estado, a la presencia norteamericana en Bolivia, sino, sobre todo, nos inyecta certezas a todos los pueblos de Abya Yala que si nos organizamos alrededor de un proyecto de cambios estructurales sí es posible derrotar a los Goliat de cualquier tiempo con el voto popular consciente. Gracias Bolivia.

 

HOY EN AMÉRICA LATINA - Miércoles 21 de octubre de 2020

 

Illustration 177607749 © Zaggoudi | Dreamstime.com



Por LAND

HAITÍ: Una década después del brote de cólera de 2010, familiares y víctimas salieron a las calles para marchar a lo largo del río Artibonite. El río es el sitio donde, diez años antes, las tropas de las Naciones Unidas supuestamente depositaron desechos que crearon uno de los mayores brotes de cólera en la historia de Haití. En 2016, la ONU finalmente reconoció su papel en el brote, y luego el secretario general Ban Ki-moon se disculpó en nombre del papel de la ONU.

La manifestación se produce en medio de protestas de un año en las que se pide la dimisión del presidente Jovenel Moïse. Un informe de la ONU reveló cargos de corrupción contra la administración de Moïse y también tomó nota de la mala respuesta a la pandemia de Haití, otro punto de discordia con los manifestantes. Las fuerzas policiales del país también han protestado por mejores salarios y condiciones laborales este año. Haití continúa experimentando un estancamiento político sin un parlamento, lo que deja al país gobernado por decreto de Moïse. A muchos líderes de la oposición les preocupa que no haya elecciones justas con Moïse. En respuesta, el presidente Moïse pidió la unidad en el país en el 214 aniversario del asesinato del primer gobernante independiente de Haití, Jean-Jacques Dessalines.

Cono Sur

ARGENTINA: Más de un millón de personas dieron positivo por coronavirus en el país. Desde la última semana de agosto, la cantidad de nuevos casos en Argentina ha crecido a un ritmo sostenido, convirtiéndose en el quinto país más afectado por coronavirus en el mundo, según la Universidad John Hopkins. El presidente Alberto Fernández defendió su política de encierro, que entra en su día 216, uno de los más largos de la región. Colombia, Perú y México están en camino de ser los próximos países de América Latina en alcanzar el sombrío hito.

PARAGUAY: La policía realizó una redada récord de cocaína el martes. La incautación de 2,3 toneladas, la más grande del país, se ocultó en un cargamento de carbón que se dirigía a Israel. Los 2.237 kilos de cocaína tienen un valor en la calle de más de 550 millones de dólares. El operativo policial se llevó a cabo en el puerto fluvial de Villeta, al norte de Asunción, y resultó en la detención de dos personas.

Andes

COLOMBIA: En un comunicado emitido el martes, el Sistema de Justicia Transicional de Colombia (JEP) expresó su preocupación luego de que el Congreso rechazara una solicitud de recursos adicionales. Después de que la JEP se quedara con una brecha financiera de $ 23 millones en el presupuesto de 2021, una coalición de legisladores presentó una solicitud de $ 8 millones adicionales para financiar el programa de protección de víctimas del sistema, procedimientos legales y capacidades tecnológicas mejoradas. El presidente Iván Duque y su partido político, Centro Democrático, han expresado reiteradamente su oposición a la JEP y han intentado legislativamente en tres ocasiones limitar sus funciones y despojar de fondos.

Caribe

PUERTO RICO: Tanto los candidatos presidenciales estadounidenses Joe Biden como Donald Trump están haciendo campaña en Puerto Rico a niveles sin precedentes debido a la inmensa influencia del país en el estado de Florida, campo de batalla. A pesar de ser ciudadanos estadounidenses desde 1917, los puertorriqueños que viven en la isla no pueden votar por el presidente. Sin embargo, los puertorriqueños representan una de las poblaciones más altas de latinos en edad de votar en Florida, solo superada por los cubanoamericanos. La gobernadora Wanda Vázquez, quien respaldó a Trump, ya perdió su campaña de reelección primaria y su escaño este noviembre. Después del huracán Irma y María, una serie de terremotos, una crisis económica y la pandemia, muchos puertorriqueños en Florida sienten que están "votando por poder" por los que están en casa.

Centroamérica

GUATEMALA: Los fiscales buscan arrestar al exministro de Comunicaciones José Luis Benito Ruiz por sus vínculos con el plan de lavado de dinero del expresidente Jimmy Morales. Una búsqueda de una casa en Antigua reveló 22 ​​maletas llenas de $ 16 millones de dólares. Aunque Benito Ruiz no se encontraba en la propiedad, se reveló que alquilaba la casa. Los nuevos registros ordenados por la Fiscalía Especial Contra la Impunidad no lograron localizar a Benito Ruiz. Esta es la segunda vez que los tribunales buscan su arresto después de la primera, cuando un juez denegó la orden.

NICARAGUA: Tras la denuncia de la Organización de Estados Americanos (OEA), el presidente Daniel Ortega negó el uso de la tortura en las cárceles. La OEA llamó al gobierno de Ortega por perpetuar las “violaciones de derechos humanos” en Nicaragua. Ortega dijo que los presos estaban "inventando" acusaciones para dañar la imagen de Nicaragua. En un informe de Human Rights Watch (HRW) de 2019, los detenidos fueron sometidos a “graves abusos físicos y psicológicos” por parte de órganos progubernamentales y policiales. En algunos casos, el abuso llegó al nivel de "tortura". Ortega respondió además diciendo que hay una "campaña de crueldad" en Nicaragua por parte de Estados Unidos y países europeos en el nombre de traer más democracia al país. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos dijo que también encontraron una serie de violaciones de derechos humanos durante sus investigaciones.

Norteamérica

MÉXICO: El presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que el gobierno federal está comenzando una nueva estrategia para redirigir los recursos hospitalarios hacia el tratamiento de pacientes con COVID-19, aunque en una escala menor que una campaña similar antes de la pandemia. Las autoridades de salud mexicanas dicen que, si bien el número de nuevos casos de COVID-19 está disminuyendo a nivel nacional, hay ocho estados donde los casos están aumentando. Mientras tanto, la alcaldesa de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, dijo que las nuevas hospitalizaciones por COVID-19 han ido en aumento durante 10 días seguidos en la ciudad, y que su gobierno intensificará las visitas domiciliarias de rastreo de contactos para contener la propagación.

MÉXICO: Los manifestantes molestos por la legislación planificada para disolver 109 fideicomisos públicos han estado bloqueando el acceso al edificio del Senado desde el lunes en un intento de evitar que el proyecto de ley salga de la cámara. La protesta obligó a los miembros de la Comisión del Tesoro del Senado a realizar una votación en la sala de conferencias de un hotel. Los senadores de la oposición boicotearon la votación y solo se presentaron miembros del gobernante partido Morena y del Partido Encuentro Social (PES). Los miembros de la comisión votaron 9-1, con una abstención, para avanzar el proyecto de ley a votación en el pleno. Los partidarios de la legislación dicen que los fideicomisos públicos carecen de transparencia y que, dada la crisis actual, parte del dinero debería destinarse a fortalecer el sistema de salud pública.


Nuestra Poesía: A Comapa, mi nuevo poemario

 


Por Ilka Oliva Corado

Blog de la autora: https://cronicasdeunainquilina.com

  

Cuando cumplí 15 años fui a conocer Comapa, el pueblo donde nací. Me enamoré a primera vista, de los niños de panzas cundidas de amebas saltando descalzos en los charcos de agua, ¡la felicidad de los inocentes!  De las sombras de los encinos rojos que daban vida a los barrancos. Y en los senderos la compañía de los guayabos silvestres, los palos de jiote, los nances, las manzanas rosas, los chaparrones y los palos de jocote de corona.

 

Las milpas que se atrevían a dar flor en aquella tierra árida de pedrerío por doquier, porque así es Comapa, allá hay más piedras que tierra y el agua potable llega a cuentagotas a las cercanías del pueblo, pero nada más. Las aldeas siguen saciando su sed con el agua de los escasos nacimientos, eso en invierno, pero ¿y en verano?

 

VIII
 
Caritas de lozanía 
manitas de barro fresco
las niñas de Las Crucitas
son robles, 
encinos en la floresta.

 

Y yo me enamoré perdidamente del color chiltoto de las tejas quebradas que tapaban los techos de las casas de adobe, del bajareque y de los toles de morro para beber atol. De los polletones de barro embadurnado con las manos de las abuelas, de los comalones de barro donde se echaban los pishtones, los tazcales y se freían los huevos con manteca de coche o con lo que quedaba de la medida de mantequilla o el aceite que se compraban si se lograba vender una carga de leña, unos pollos o de perdida una medida de maíz o frijol de la cosecha.  

 


Y de la misma forma los aldeanos compraban su ropa, si vendían por pocos lo que iban produciendo. Así los vi llegar al pueblo con sus panas de jocotes de corona para el tiempo de cosecha, costales de ayotes, de frijol camagua, frijol nuevo, maíz nuevo, maicillo, sus cargas de leña; los vendían o los hacían trueque en el día de mercado. Al atardecer iban de regreso con sus pedazos de tela, sus botas de hule nuevas o de segunda mano, como de segunda mano los zapatos también, sus medias de gas para los candiles.  Candelas, fósforos, baterías para los radios que colgaban en las vigas de los corredores de las casas para sintonizar alguna radio de El Salvador, las de Guatemala no se escuchaban.  El azúcar, la sal y la cal siempre artículos de primera necesidad en aquel pueblito perdido entre los cerros y piedras. 

 

Me enamoré, sí, perdidamente del chipilín fresco con arroz y crema, del caldo de hojas de guías en los que iban quilete o hierba mora, guías de ayotes, de güisquil, hojas de chile chiltepe y las que fueran para darle sustancia y sustento al caldo. Los tomates y las cebollas siempre fueron lujos, caros de caros. Pero la rapadura canche y oscura abundaban junto con el jabón de aceituna, la chicha de piña y de mí, el ayote y el atol shuco. La tortilla con leche fue mi desayuno preferido desde entonces.  Y lujo era ver aquellos tamales de viaje, los ticucos y los tamales de elote. 

 

Enamorarse duele, claro que sí y a mí me dolió tanto ver a niñas de mi edad ya con dos o tres hijos, casadas o en convivencia con hombres que les doblaban la edad o hasta tres veces mayores que ellas. Ellas con la responsabilidad de todo en la casa, los hombres trabajando la tierra que rentaban para lograr una cosecha de maíz, frijol o maicillo para octubre y así ayudarse con lo básico de la sobrevivencia. Y los niños que se casaron niños, parejas de adolescentes que no pasaban de los 14 años y ya con hijos. La cantidad de niñas que tenían hijos de sus familiares, porque fueron abusadas por estos, que era la forma de apartarlas para decirles a los otros hombres que esas niñas nunca se casarían, que no las iban a dejar casarse, que les pertenecían. Porque el machismo es crudo, pero en oriente además es cruel. 

 

El bar del pueblo, lleno de patojas de otros municipios y salvadoreñas, que para el día de pago no se daban abasto con tanto aldeano que llegaba a dejar allá el salario para quedarse borrachos durmiendo en las banquetas. A deshoras subían las esposas de las aldeas a traerlos y se los llevaban montados en las bestias que con los cascos de sus patas hacían sonar los adoquines de las calles del pueblo. 

 

III
 
Trinar de aves
galantes las libélulas
el eco guarda el murmullo
de la quebrada
que en agosto rebosa
con la felicidad de los campesinos:
primera cosecha. 
Maíz y frijol nuevo.

 

 

Así fui conociendo que la yegua tal que hace tal ruido al caminar es de fulano, que ahí va mengano de la zutana porque su bestia renquea de una manita, que el caballo de perencejo hace tal ruido al caminar, todo esto a oscuras porque en aquellos tiempos la gente se acostaba a la hora de la oración y los candiles se apagaban cuando comenzaban a aparecer las primeras luciérnagas. Y conocí pues los horarios de cada quién, que fulano sube a tales horas al pueblo y baja a la aldea de regreso a tales, que mengana va con la masa al molino a tales horas y regresa a tales y lleva de regreso quesadillas y semitas de donde doña Adelona. En las aldeas era común comer marquesote pero las semitas, panes de arroz y quesadillas eran famosas las que hacía doña Adelona. Y también por supuesto, no podía ser de otra manera, caí rendida a los pies de las semitas, los panes de arroz y las quesadillas de doña Adelona, hasta la fecha las añoro. 

 

Ver a los niños desgranando maíz con las manos ampolladas y las niñas moliéndolo en piedras y el güiralito acarreando agua de La Pilona en el centro del pueblo. Era otra vida tan distinta a la del arrabal, mucho más rústica pero tan llena de placeres simples, donde las horas pasaban sin prisa y se sentaban a descansar bajo la sombra de los morros y los amates. Las vi beber agua de la quebrada al medio día, escuchando el canto de las chicharras. Conversaban a veces de las pepescas del río Paz. 

 

Aquel viaje a Comapa me nutrió la raíz y la identidad, me dio ese sentido de pertenencia que también siento por Ciudad Peronia. En mi escritura desde el primer día han estado ambos, decir Ilka es decir Comapa y Ciudad Peronia,  yo no soy sin estos dos lugares, no podría ser, me haría falta algo, lo vital, lo esencial. Es por eso por lo que hoy publico este poemario que escribí el año pasado, como un saludo y una reverencia a ese pueblo maravilloso que me dio tanto y al que le debo mi fascinación por las flores de chacté, las chiliguas y las chilipucas. 

 

Comapa es mi libro número 16, publicado por Ilka Editorial. Está disponible en Amazon.com y en IlkaEditorial.com

 

20 de octubre de 2020, Estados Unidos. 

Análisis a Fondo: ¿El ogro no está muerto?

 ·        Morena, humillado en tierras de caciques

 

·        Pero sus estrategas no hicieron su trabajo

 

Por Francisco Gómez Maza

 

 

Aseguran quienes practican el análisis y conocen la idiosincrasia del mexicano que los resultados de las elecciones, en Hidalgo y en Coahuila de Zaragoza, son una llamada de alerta para los estrategas políticos del Movimiento de Regeneración Nacional.

Dicen, seguros de su saber, que el triunfo de los candidatos priistas en ambos estados federados indica que el Ogro no estaba muerto; sólo estaba agazapado, al acecho, a la espera de que coahuilenses e hidalguenses reconocieran que su corazón es tricolor.

Afirman que la mente de los ciudadanos hidalguenses y coahuilenses siempre ha sido dominada por la ideología, entendida ésta en el sentido goebeliano. Y que Morena no echó raíces en ambas entidades por su coqueteo con la izquierda. (Eso dicen ellos; aquí no lo creemos)

Pero la alerta, la alarma, debe de preocupar a los estrategas del partido que defendió el triunfo de López Obrador en 2018. Los morenistas tienen que poner, pero ya, sus barbas a remojar y aprender a comportarse como adultos y no como chiquillos malcriados.

Otros analistas, aunque no independientes sino comprometidos con el oficialismo, como Porfirio Muñoz Ledo, quien le pelea al líder de los diputados, Mario Delgado, la presidencia del Comité Ejecutivo Nacional del partido, tienen otra opinión:

El resultado de las elecciones locales en Coahuila e Hidalgo constituye un “serio” revés para Morena, dice Muñoz Ledo. La derrota es producto del conflicto interno. Los resultados revelan que Morena no puede más que actuar de la mano de Andrés Manuel, porque el nombre, la marca, es lo que se impone en cualquier elección, a raíz del derrumbe del sistema, ocurrido hace poco más de dos años. AMLO es el motor, la carrocería, las ruedas de ese tren que arrastra a ex perredistas, ex priistas, ex panistas, ex echeverristas, ex oportunistas, ex de todo. Si López Obrador se hubiera organizado y dirigido las campañas en Hidalgo y Coahuila, ahora los morenistas no estarían llorando esos dos contratiempos.

Sin embargo, siendo fríos en el análisis, los resultados electorales indican que las sociedades hidalguense y coahuilense, muy pequeñas en número y en territorio, son extremadamente conservadoras, tradicionalistas y hasta integristas; siempre han sido priistas, y de corazón; responden a cacicazgos económicos y políticos muy arraigados en la mente de sus coterráneos.

El estado de Hidalgo, pequeño (apenas suma unos tres millones de habitantes), nunca ha dejado de ser tierra de caciques, que imponen a los gobernantes, siempre bajo los mañosos tres colores patrios del PRI. Hidalgo siempre ha sido priista de corazón.  

Otro tanto ocurre en Coahuila de Zaragoza, estado también pequeño, de aproximadamente también de tres millones de habitantes, muy conservadores, en donde causó escándalo, cuando llegó, a hacerse cargo de la diócesis, el obispo progresista – algunos decían que era “rojo”- Raúl Vera López, alumno del muy recordado obispo Samuel Ruiz García (jTatic), quien también bregó con una sociedad ultraconservadora en San Cristóbal de Las Casas. Y también imperan en Coahuila los cuadros caciquiles de los Moreira.

Tomando en cuenta éstas y otras variables, el resultado de la jornada electoral en ambos estados era el esperado por varios analistas, aunque no el querido por los activistas y simpatizantes de Morena. Estos, para soslayar su responsabilidad, denuncian vetustas prácticas de fraude electoral, puestas en práctica el día de la elección por los albañiles priistas. Dice el presidente López Obrador que en las recientes elecciones legislativas en Hidalgo y Coahuila “triunfó la democracia”. Es casi seguro que no. Lo probable es que los ingenieros electorales de Morena no hicieran su trabajo.

 

Monday, October 19, 2020

México - Análisis a Fondo: Creciente pobreza extrema

 

Foto Archivo


 

·        China, la única que puede ser optimista; ha controlado crisis sanitaria y económica

 

·        En 2021 la pobreza podría superar en 150 millones de veces muertes por pandemia

 

Por Francisco Gómez Maza

 

Por lo visto, ninguna potencia mundial puede darse el lujo de ser tan optimista como la República Popular China. Es la única que ha sabido manejar la pandemia de coronavirus, estallada en Wuham a finales de 2019, y advertirle al mundo que cualquiera es capaz de superar la crisis sanitaria y la recesión económica si se toman en serio los protocolos de salud y de disciplina financiera.

Los datos duros lo demuestran. El comportamiento de las variables de china, impulsado tanto por una economía social de mercado como por una planificación centralizada, mostrado mejores resultados, tanto en la lucha contra el COVID-19 como en el comportamiento productivo: La economía de esta superpotencia creció un 4.9% en el tercer trimestre de este 2020.

Pero independientemente del comportamiento chino en materia sanitaria y económica, ninguna otra potencia puede hacer alarde de congruencia en el manejo de las políticas sanitarias y económica.

El México pobre

El resto de las grandes economías ha sido un desastre; han arrastrado a las economías periféricas, como la mexicana, uncida por necesidad histórica a la vapuleada economía estadounidense.

La pobreza se ha multiplicado en el continente americano, y particularmente en México validando el dicho de que cuando a Estados Unidos le da un catarrito, México sufre de neumonía, aunque ahora no ha sido un catarrito sino una crisis pulmonar de tamaño estratosférico, la enfermedad padecida por el imperio.

La medición de la pobreza, que se ha realizado desde 2008, ha dado resultados poco esperanzadores para los mexicanos.

En ese año, el 44.4% de la población mexicana estaba en situación de pobreza (49.5 millones de personas).

Para 2018, último año del que se dispone de datos, ese porcentaje era 41.9% (equivalente a 52.4 millones de personas).

La pobreza extrema ha tenido un comportamiento ligeramente distinto: 11% de la población sufría pobreza extrema en 2008 (12.3 millones de personas), mientras que diez años después la cifra era de 7.4% (9.3 millones de personas). Y para el futuro inmediato, las cifras pueden dispararse por causa del desempleo y la pérdida del poder de compra de los mexicanos.

La pobreza absoluta

Los expertos del Banco Mundial pronostican que, en 2020, la pobreza extrema, en el mundo, podría aumentar por primera vez en más de 20 años. La expansión de la pandemia, junto con los conflictos armados y el cambio climático, son los principales factores que amenazan con conducir a este desenlace.

La población mundial que vive en la pobreza absoluta —con menos de 1.9 dólares al día— ha disminuido considerablemente en las últimas décadas: de más del 35% en 1990 al 8.4% en el 2019, pero la expansión de la pandemia amenaza con afectar esta positiva dinámica, conduciendo a que, entre 88 y 115 millones de personas más, se verían empujadas a la pobreza extrema en el 2020. El número total de pobres en el mundo rondaría entre las 703 y 729 millones de personas, estima el Banco Mundial.

En el peor de los casos, en 2021 la tasa de la pobreza podría superar en 150 millones de veces al número de muertes causadas por la pandemia. Esta tasa tan grande puede equipararse con las bajas causadas por cualquiera de las guerras mundiales, como lo destaca el periodista ruso, Dmitri Kosirev.

 

¿Quién es Luis Arce, el heredero de Evo Morales que se perfila como próximo presidente de Bolivia?

 

Foto: PINTEREST

Por Natalia Oelsner y Marta Rodríguez Martínez

“Volveremos y seremos millones”, dijo Evo Morales mientras dimitía como presidente el 10 de noviembre de 2019.

Once meses más tarde, su declaración está en camino de confirmarse más pronto de lo que muchos creían.

Después de un año de cambios drásticos y una gestión de la transición muy criticada, el país andino, según los resultados a pie de urna, ha decidido continuar con el legado del primer presidente indígena de Bolivia.

El conteo rápido de las elecciones del domingo 18 de octubre atribuye más del 50% de los votos a Luis Arce. De validarse, el nuevo líder del Movimiento Al Socialismo (MAS) se convertiría en el protagonista de una victoria incontestable e incluso contaría con más apoyo que Evo Morales en las elecciones de 2019.

Un perfil político muy diferente al de Morales

Antes de convertirse en su fiel ministro, el economista de 57 años trabajó 18 años en el Banco Central de Bolivia. Ocupó su primer cargo como ministro de economía en 2006, acompañando al exmandatario en su política de nacionalizaciones y su lucha contra el neoliberalismo y los Gobiernos conservadores. Arce se mantuvo a su lado durante sus tres mandatos, con una pausa de un año y medio en 2017 forzada por problemas de salud.

El sucesor del MAS nació en una familia de profesores de la clase media en La Paz, un contexto diferente al de Morales, quien se lanzó en la política siendo líder sindical cocalero y creció en el campo en una familia de modestos ingresos.

A diferencia del exmandatario, Arce asistió a la Universidad Mayor de San Andrés y cursó un máster en Inglaterra.

“Es una figura más tecnócrata, difícil de comparar a Evo Morales”, afirma Marcelo Arequipa, experto boliviano en Ciencias Políticas.

“No tiene bases sociales que estén debajo de él", explica, recordando el fuerte vínculo que mantenía el expresidente con los movimientos sociales.

El responsable del "milagro económico boliviano"

Muchos atribuyen a Arce la estabilidad económica y los buenos indicadores sociales que Bolivia tuvo durante el Gobierno de Morales. Durante su campaña electoral, el exministro recordó que durante su gestión el PIB en Bolivia se multiplicó por cuatro y la pobreza se redujo a casi la mitad.

“Nuestro Gobierno devolverá la estabilidad a Bolivia”, prometió durante la campaña electoral.

Para sus adversarios, el milagro económico nunca existió. Su principal rival Carlos Mesa, expresidente y segundo en los resultados a pie de urna, sostiene que el mérito no es del MAS, sino del próspero mercado de materias primas que, a su vez, habría alimentado la corrupción. Sus críticos también le reclaman el no haber diversificado la economía, la dependencia hacia las materias primas exportables y le acusan de ser “el títere” del expresidente.

El MAS está de vuelta, y con más fuerza

Los antecedentes de Arce podrían haber jugado a su favor. Además de haber heredado el voto a la izquierda, que no tenía adonde migrar, Arce puede haber reconquistado a quienes habían dejado de creer en Morales después de 14 años en el poder.

Franklin Pareja, politólogo y profesor de Cátedra en la Universidad Mayor de San Andrés explica que a diferencia del exmandatario, el nuevo dirigente no sedujo a su capital electoral en base a su figura.

"El voto no se va a producir por la persona”, avanzaba el experto días antes de las elecciones.

Para Carlos Malamud, investigador principal del Real Instituto Elcano, la crisis del coronavirus podría haber tenido repercusiones en los resultados, amenazando a la clase media que surgió gracias a las políticas económicas y sociales del Gobierno de Morales.

“Así como en su momento habían abandonado al MAS, ahora volvieron al redil, sobre todo después de ver la gestión de los primeros meses del Gobierno de Áñez”, afirma.

Desde su llegada al poder, el Gobierno transitorio se ha basado en un discurso en contra del MAS. A varios dirigentes se les prohibió presentarse a las elecciones, incluyendo a Morales acusado de fraude, e incluso se buscó anular la sigla política de su partido. Para Malamud, estos elementos habrían favorecido a los resultados.

¿Qué significa el regreso del MAS para Bolivia?

Tras la salida de Evo Morales y las multitudinarias protestas en contra suya, se ha subestimado el apoyo hacia el partido del exmandatario. Pero si algo ha quedado claro con los resultados preliminares, es que el piso electoral del MAS sigue siendo muy sólido.

"La implantación del movimiento es muy profunda, mucho más de lo que algunos creían", sostiene Malamud.

Para el investigador, estas elecciones han enseñado a Bolivia que es imposible hacer política sin los sectores sociales más desfavorecidos.

"No basta solo con tener el respaldo de los departamentos más ricos", explica. También es necesario alcanzar acuerdos que impliquen todas las regiones, fuerzas políticas y grupos sociales.

¿Un líder más conciliador que Morales?

Uno de los mayores desafíos a los que Luis Arce deberá enfrentarse, es la crisis económica en la que Bolivia se ha visto sumergida con la crisis del coronavirus.

Además, el crecimiento del país se ha ralentizado desde 2014 y el déficit público no deja de crecer con la caída de los precios de materias primas, en particular del gas, litio, hierro y cobre, de los que Bolivia tiene grandes reservas.

Por otro lado, la crisis de 2019 ha agudizado la división del país.

"La polarización es una enfermedad que se infiltra en las instituciones democráticas y lo corroe todo", subraya Malamud.

De confirmarse los resultados, el nuevo líder tendrá una misión más profunda.

“Vamos a construir un Gobierno de unidad nacional. Vamos a construir la unidad de nuestro país", decía el candidato del MAS después de cantar victoria.

Y este discurso podría ser un llamado a la reconciliación. Para Malamud, se trata de un aviso para el MAS, pero también para los otros actores políticos.

Con los resultados oficiales, también se definirá el número de diputados de cada partido. Y según el conteo rápido, el MAS no contaría con la mayoría absoluta, a diferencia del pasado gobierno.

Malamud añade que un reparto más equitativo del Parlamento favorecería la necesidad de alcanzar acuerdos.

“Si hay un reparto más equitativo del Parlamento, esto favorecería de alguna manera también esa esa necesidad de alcanzar acuerdos”, explica.

Para Pareja, esto cambiaría la gestión completamente, ya que el nuevo gobierno tendría márgenes de debilidad y una oposición más grande.

"Morales no tenía oposición, tenía mayoría absoluta, no necesitaba negociar con nadie. Ahora el gobierno va a tener que entrar en la dinámica de la negociación y al ejercicio de establecer consensos", explica.

 

EL QUINTO PATIO: La inocencia interrumpida

 



 

Las consecuencias de un embarazo temprano repercuten por el resto de la vida.

Los derechos de la niñez continúan como tema pendiente.

 

Por Carolína Vásquez Araya

 

Los embarazos en niñas y adolescentes –de entre 9 y 18 años- cuyas cifras alarmantes se mantienen al alza en todos nuestros países, constituyen una de las más graves patologías sociales y la segunda causa de muerte en ese grupo etario. Dada la visión estrecha y patriarcal de quienes establecen la pertinencia de las políticas públicas, así como de sociedades cuyos marcos valóricos manifiestan una fuerte influencia de doctrinas religiosas, este sector de la población es uno de los más desatendidos y, por lo tanto, carente de palancas políticas para hacer valer sus derechos. Una de las principales causas de la vulnerabilidad en la cual se desarrolla la infancia es la preeminencia de la absoluta autoridad de los adultos en su entorno y, consecuentemente, la total indefensión de la niñez.

La inmensa mayoría de mujeres adultas –si no la totalidad- aun cuando muchas intenten negarlo, hemos sufrido el impacto de un sistema cuyas normas marginan a niñas y mujeres como si fuera una ley de la naturaleza. Los acosos y agresiones sexuales, tanto dentro del hogar como en el vecindario, en las calles o en la escuela, han sido una constante de abrumadora incidencia al punto de transformarse en una especie de maldición inevitable para esta mitad de la población. De tales agresiones, una de las más graves consecuencias son los embarazos en una etapa precoz del desarrollo. 

Las instituciones encargadas de salvaguardar la seguridad de este importante segmento, sin embargo, han sido incapaces de protegerlas; ya sea por falta de políticas públicas o, simplemente, nulo interés por la integridad de un sector caracterizado por su escaso poder de incidencia política. Cautivas en un sistema que las castiga por su condición de niñas, las condena a embarazos, partos y maternidades para los cuales no están preparadas física ni psicológicamente, con riesgo de muerte y el desafío de afrontar una marginación familiar y social cuyo impacto les causará aislamiento, pobreza, pérdida de autoestima, patologías físicas y emocionales irreversibles y un sinnúmero de amenazas contra su normal desarrollo de vida.

A pesar del trabajo de algunas organizaciones preocupadas por hacer de este sensible tema un motivo de acción, resulta evidente la ausencia de mecanismos de protección para evitar los abusos y las consecuencias devastadoras de tales agresiones. Las sociedades aún son incapaces de captar las dimensiones de su responsabilidad en un problema de tal trascendencia y se hacen a un lado cuando se plantea la urgente necesidad de establecer parámetros legales –como el derecho al aborto y a la oportuna educación sexual y reproductiva- frente a esta terrible pandemia de embarazos tempranos, todos ellos resultado de violaciones.

Una niña no es un juguete sexual ni un objeto a disposición de los hombres de su entorno, pero miles de ellas terminan por perder su inocencia de golpe en una de las formas más crueles imaginables y sus victimarios –la mayoría de las veces personas “de confianza”, como padres, hermanos, tíos, pastores y sacerdotes, maestros y vecinos- las transforman en sus esclavas sexuales bajo amenaza, sin la mínima posibilidad de defenderse. Es de preguntarse ¿en dónde están las instancias supuestas a protegerlas? ¿En dónde la justicia, los sistemas de educación y salud, en dónde sus familias? El drama persiste y las cifras aumentan a diario; las niñas desaparecen en redes de trata o sus cadáveres son desechados como basura en cualquier barranco, sin que a la sociedad eso le sea motivo suficiente para reaccionar.