domingo, 27 de junio de 2021

EL QUINTO PATIO: El síndrome de Estocolmo

 


Para enfrentar los abusos, es preciso perder el miedo a combatirlos.

Agachar la cabeza es una de nuestras peores falencias como sociedad.


Por Carolína Vásquez Araya

Se utiliza el término “síndrome de Estocolmo” para describir una experiencia psicológica paradójica en la cual se desarrolla un vínculo afectivo entre los rehenes y sus captores. A pesar de existir muchos estudios con respecto a sus características, los expertos parecen coincidir en el hecho de calificar el síndrome como una respuesta natural de supervivencia ante una situación en la cual la víctima no solo carece del control sobre su entorno, sino además intenta adaptarse a él. A nivel colectivo, se podría aplicar esta patología a ciertas naciones en las cuales se produce una situación de excesiva violencia desde el poder, contra una población incapaz de reaccionar para defender sus derechos, la cual incluso vuelve una y otra vez a otorgar el mando a quienes la someten.

Quizás el lazo afectivo sea algo que no se desarrolla en el marco de las relaciones pueblo-gobierno, pero sin duda se produce una forma de aceptación pasiva y resignada al comportamiento abusivo, discriminatorio y destructivo de quienes poseen las riendas del poder político-económico y cuyo desempeño en la gobernanza tiene todas las características de un secuestro: apoderarse de los mecanismos jurídicos para cometer toda clase de violaciones a los derechos de la ciudadanía, restándole a esta cualquier posibilidad de defenderlos mediante maniobras espurias y la aplicación de métodos represivos y trampas legales.

Las circunstancias que hacen posible la toma del poder político por parte de individuos corruptos y carentes de visión tienen mucho que ver con la manipulación de los recursos públicos con objetivos ilegales e ilegítimos; pero también con la infiltración de supuestas doctrinas religiosas, cuya misión es impedir el empoderamiento ciudadano y las cuales constituyen un poderoso aliado. De este modo, se consigue rebajar de manera sistemática las expectativas de desarrollo y supervivencia de grandes sectores de la población, quienes al final aceptan como algo natural otorgar no solo su aprobación sino también sus recursos económicos al sistema que coarta sus libertades y se apodera de sus riquezas. Como regalo adicional, alimentan el poder de sus captores con absoluta sumisión.

En sociedades con estas características –en donde predomina la actitud pasiva y resignada ante el abuso sistemático- resulta doblemente complicada la consolidación de movimientos colectivos organizados tendentes a desarticular los mecanismos opresores. Por un lado, por un temor arraigado e instalado en la conciencia colectiva sobre los riesgos implícitos en todo cuanto asemeje a la rebeldía y, por ende, a la destrucción del enemigo, sino también porque el sistema somete a la población a un régimen elemental de supervivencia. Por lo tanto, esta agradece cualquier concesión a sus necesidades, aun si esta no llega siquiera al mínimo establecido en leyes y tratados.

En la actualidad, con un escenario pavoroso de restricciones y pérdidas humanas provocadas por el ingreso de un virus mutante –cuyo origen aún es tema de controversia y manipulación informativa- son muchos los países de nuestro continente los sometidos a regímenes políticos cuyas autoridades se mueven en un terreno pantanoso y contrario a sus marcos institucionales. Ante esto, pocos son los ciudadanos comprometidos a ejercer un papel activo y de fiscalización, lo cual permite los excesos de organizaciones e individuos cuyos objetivos se enfocan en mantener un férreo control sobre pueblos y bienes públicos, ante la mirada cómplice de la comunidad internacional y de sus rehenes dentro de las fronteras. 

 

México - Análisis a Fondo: Desapariciones misteriosas


 

Foto proporcionada por Análisis a Fondo

 

Entre Monterrey y Nuevo Laredo, la carretera de la muerte
 
Hasta este fin de semana habían sido levantados unos 50
 
Por Francisco Gómez Maza

 

México se ha ido consolidando, sobre todo desde el sexenio del comandante Felipe Calderón, en uno de los países en donde pareciera que quienes mandan son los gerentes de las empresas criminales de la delincuencia.

Del lado de enfrente, la aparente inutilidad de los gobernantes, totalmente incapaces de parar a los secuestradores y asesinos, que todos los días mezclan la sangre con la tinta negra, en las páginas de la prensa escrita, y llenan de amarillismo los tiempos de la radio y la televisión.

No son novedades las desapariciones forzadas en México. Son el pan nuestro de cada día. Pareciera que son parte de una especialidad del accionar del ser humano, dedicado a hacer daño, como deporte, a otros seres humanos.

Podría afirmar que, en este terreno del crimen, es más obvio aquel axioma  de Thomas Hobbes, filósofo inglés del siglo XV, quien dijo: homo homini lupus, oración latina que en buen castellano significa el hombre es lobo del hombre, en referencia al egoísmo humano. Y lobos del hombre, aparte de los explotadores de la mano de obra, son los hombres que secuestran, desaparecen a otros hombres, crimen que se ha incrementado en “la carretera de la muerte”, la que va de la Sultana del Norte a Nuevo Laredo.

En efecto, de acuerdo con estimaciones periodísticas, a un medio centenar de personas se lo tragó la tierra, en las últimas semanas, cuando viajaban en su vehículo personal, entre la ciudad de Monterrey, en el estado de Nuevo León, y Nuevo Laredo, Tamaulipas, ciudad calurosísima que siempre ha estado presa de los grupos de narcotraficantes, que recorren impunemente sus calles en góndolas, fuertemente armados, como presumiéndole a todos que ellos son los amos y señores de la ciudad.

En el trayecto de Monterrey a Nuevo Laredo y viceversa, los ahora desaparecidos fueron interceptados por desconocidos, obligados a detenerse y, como por arte de brujería, dejaron a la deriva sus automóviles y nadie volvió a saber de ellos. Sólo una media docena de hombres ha reaparecido salvajemente golpeados.

¿El objetivo de desaparecerlos? ¿Cobrar un rescate? Nada. Fueron secuestrados, desaparecieron y nadie supo más, ni sabrá, de ellos. Y punto. Sin más. Sin decir agua va. Sin ninguna razón aparente. Nadie volvió a saber de su familiar o familiares, que salieron un día sanos y salvos de Monterrey, para dirigirse rumbo a Nuevo Laredo, o de Nuevo Laredo con rumbo a Monterrey.

Estas desapariciones son paralelas a la incursión de criminales en la ciudad de tamaulipeca de Reynosa, el sábado 22 de este junio, y que dispararon, en al menos 180 ocasiones, suficiente para matar a 15 civiles que caminaban por la calle, entre ellos, dos taxistas, un estudiante, un ciudadano nicaragüense y una familia, de acuerdo con reportes a la prensa de Irving Barrios Mojica, fiscal general de Justicia del Estado de Tamaulipas.

Estos hechos delictivos hacen imaginar que México estaría regresando a los días oscuros de la guerra contra el narcotráfico, de 2006 a 2012, cuando Felipe Calderón se vistió de comandante Borolas y le declaró la guerra a las bandas de la delincuencia organizada; cuando los pistoleros de los cárteles solían atacar tanto a personas comunes como entre ellos mismos, ante la guerra hipócrita encabezada por Genaro García Luna, a la sazón secretario de Seguridad Pública de Calderón y que ahora se encuentra en una cárcel de Nueva York, acusado de narcotráfico, en espera de una sentencia que observadores esperan que sea de cadena perpetua.

“Ya no es entre ellos, (ahora) los cárteles están atacando a la ciudadanía”, aseguró la activista Angélica Orozco.

Se cree que la mayoría de los desaparecidos fue levantada al acercarse o salir de Nuevo Laredo, ciudad dominada por los narcos, como dijimos más arriba, y que hace frontera con Laredo, Texas.

Todo pareciera un misterio criminal. Las autoridades mexicanas, aparentemente, no tienen clara la razón de las desapariciones. Qué motivos tienen los secuestradores para llevarse a ciudadanos y familias que viajaban por necesidad entre ambas ciudades.

Unos seis hombres han reaparecido vivos, golpeados salvajemente, y lo único que dijeron es que hombres armados los obligaron a detenerse en la carretera y se llevaron sus vehículos. Por qué. Es una pregunta sin respuesta. Como los inocentes asesinados en Reynosa. Veremos hasta dónde llega la sangre.

 


sábado, 26 de junio de 2021

"MURO SIGUE PRESENTE EN EL IMAGINARIO DE EE.UU."

Foto de Archivo

Dr. Jorge A. Lera Mejía

Desde la época del ex presidente demócrata Bill Clinton, la idea de la construcción del muro fronterizo entre México y EE.UU. es un atractivo político en el imaginario de la ciudadanía norteamericana, sea de preferencia republicana o demócrata.

Recordando que precisamente Clinton fue el mayor impulsor de dicho muro con la idea de ser la forma más práctica de contener las crecientes oleadas y éxodos de migrantes, sean estos mexicanos, centroamericanos o de otros países.

Así con mayor o menor participación, los distintos presidentes desde Ronald Reagan, George Bush padre, Clinton, Bush Jr, Barak Obama, Donald Trump, y ahora, Joe Biden.

No obstante que hoy el demócrata Biden afirma respetar el derecho a la migración y el respeto a los derechos humanos de los migrantes legales e ilegales, las ideas de seguir conteniendo a los migrantes desbocados siguen estando en la agenda política estadounidense.

Una forma más sutil de muros, lo hemos dicho aquí, es la promoción de los llamados muros virtuales. Aquí recordando la presión del expresidente Trump para por un lado seguir construyendo el muro físico, a la par de forzar al presidente mexicano para conformar el muro virtual humano conformado en principio, por más de 23 mil miembros de la Guardia Nacional, que se forzó desde el año 2019 con los costos políticos y económicos totalmente absorbidos por la administración mexicana. A cambio entonces, de no imponer unilateralmente los anunciados aranceles progresivos contra los bienes y servicios de exportación mexicana.

Esta política de muro virtual, sigue estando vigente ahora, con la administración del demócrata Biden. La Moneda de cambio es la donación o préstamos adelantados de vacunas contra el Covid-19.

A la par de lo aquí citado, están presentes las otras administraciones influyentes en eso de seguir construyendo el muro fronterizo. En este caso, nos referiremos al proyecto ya anunciado por el gobernador texano republicano Greg Abbott.

De acuerdo a lo publicado este 24 de junio en el diario New York Times, por Jorge Santibañez (Times en español):

[...] Esta semana, el gobernador de Texas anunció que construirá un muro en la frontera texana con México y dijo que asignaría 250 millones de dólares para su construcción.

Como para que no quedara duda de la motivación política detrás del anuncio, dijo también que con ese muro hará el trabajo que la administración Biden no hace, y días antes anunció que recorrería la frontera de la mano de Donald Trump quien hizo de la construcción de un muro en la frontera su principal mensaje en su primera campaña presidencial y uno de los más importantes en la segunda.

Más allá de que esos recursos, a pesar de ser casi el doble de los que Kamala Harris prometió a México como ayuda en el tema laboral, serían insuficientes para la construcción del muro, el anuncio deja en claro varios asuntos sobre los que es importante reflexionar.

El más evidente es que personajes importantes del partido republicano siguen viendo rentabilidad política en posiciones antiinmigrantes. De aquí a la próxima campaña presidencial en 2024 este discurso seguirá subiendo de tono y obstaculizando en la práctica cualquier solución racional y por supuesto una eventual reforma migratoria.

No solo fortalece a sus bases, algo que Trump hizo con maestría, sino que le resta fuerza a los demócratas, particularmente al gobierno de Biden a quien muestran blandengue e incapaz de controlar la frontera.

Por eso es tan desafortunado que la vicepresidenta Harris haya trivializado el tema.

Lo que la sociedad estadounidense quiere, tanto republicanos como demócratas y hasta los que están “en medio”, es que la frontera sea ordenada y que su gobierno sea capaz de decidir quién entra y quién permanece en su territorio. Ese es un deseo de todos y donde hay discusión es en los “cómo”.

Ideas son las que sobran. Muros, enviar a la guardia nacional, militarizar la frontera para un sector importante de la sociedad estadounidense son soluciones más efectivas que crear polos de desarrollo en la frontera o gestiones conjuntas, porque además, en el fondo, México no es un socio confiable [...] Fin de cita del Times.

Un daño colateral que provocó la construcción del muro fronterizo desde la época de Clinton, fue que motivó la aparición del crimen organizado como facilitador de los cruces indocumentados con redes de hoteles, transportes, complicidad y corrupción de autoridades de ambos lados. 

Esto por medio de redes intrincadas de 'polleros' y 'coyotes. Además, el incremento notable de los costos por usar dichas bandas para facilitar el llamado 'tráfico de personas y de migrantes', de tal forma, que hoy día es más rentable dicho tráfico comparado con el comercio de drogas y armas.

Lo que antes de ese muro costaba 300 dólares para cruzar a EE.UU. ayudado por un ‘pollero’ conocido y de confianza pasó a costar miles de dólares en manos del crimen organizado. Hoy se estiman costos por persona desde los dos mil dólares poniendo al migrante a pie de la linea fronteriza, hasta más de 7 mil dólares percápita si se llega a rebasar la línea de las 25 millas del interior.

Es evidente la relevancia de México en este tema. Aunque parezca una obviedad, la frontera tiene dos lados y usted seguramente se preguntará ¿Qué hace México? ¿Cómo contribuye a la solución o por lo menos gestión de lo que ocurre en la frontera en lo que toca a los flujos migratorios?

Usted ya sabe la respuesta. El gobierno federal no tiene en su agenda prioritaria la Real contención ni de sus propios migrantes, ni los llamados migrantes en tránsito desde la frontera de Guatemala hasta los puntos extremos de Tijuana hasta Matamoros en México...

Análisis a Fondo: Al filo del suicidio

 

 

Foto proporcionada por Análisis a Fondo

 

Miles de niños, niñas y adolescentes, entre la depresión y la ansiedad
 
Llegaron a EU como Dios les dio a entender, sólo para ser encerrados
 
Por Francisco Gómez Maza

 

Da rabia ver a miles de niños migrantes que viajan sin compañía de adultos hacia Estados Unidos, en busca de sus padres, y al llegar a cualquier puesto de control son detenidos por la Patrulla Fronteriza y virtualmente encarcelados en jaulas que, más bien, parecen mazmorras, en donde son víctimas de la ansiedad y la depresión que los ponen al filo del suicidio.

Cuentan reporteros de la Prensa Asociada que una niña hondureña de 13 años, que pasó dos meses en el albergue de emergencia para niños migrantes más grande del gobierno estadounidense, les narró que fue puesta bajo vigilancia para prevención de suicidio y que sólo comía paletas y tomaba jugo, porque la comida olía muy mal.

En otro sitio, una salvadoreña de 17 años dijo que tuvo que usar la misma ropa, incluida prendas interiores, durante dos semanas, y que pasó la mayoría de los días en cama.

En una tercera instalación en Texas, un hondureño de 16 años dijo que no se había reunido con un coordinador de caso en más de tres semanas para ver si podía irse a vivir con su hermana en Nueva Orleans.

La desesperación hace presas de miles de niños y adolescentes de ambos sexos porque, entrando en las jaulas de los albergues, se les acaba la imaginación de sus padres y la incertidumbre los hace presas. Pasan los días sin saber qué pasará con ellos, con su vida, con su destino. Viven, muchos, al filo del suicidio. Nadie sabe qué les depara un futuro que tarda en despejase.

Su máxima ilusión es poder escapar de tales albergues, pues en estos han perdido hasta la libertad de pensar, de imaginar, y lo que les llega a la mente son puras ideas e imágenes negativas. Están solos. Desamparados. Íngrimos. El único deseo imperioso es salir de los albergues. Es fugarse, pero los guardianes pareciera que son watchdogs que no duermen pendientes de los movimientos de cada uno de los juveniles presos.

Ésta es la política migratoria de un presidente que se dice demócrata, que se dice católico y admirador del Papa Francisco, que ya se tardó el levantar su voz en pro de los niños migrantes sin compañía, que se aventuran a llegar a territorio estadounidense, desde sus países, El Salvador, Honduras, Guatemala y México, sin saber que su destino son esos grandes albergues de la incertidumbre, en donde tienen conciencia de que fueron encarcelados, pero que no saben nada de su futuro ni siquiera inmediato.

Los defensores de migrantes que se aventuran a salir en defensa de estos niños se ven atados de manos y sólo denuncian que el gobierno de Biden está demorando demasiado en entregar a los menores a familiares en Estados Unidos.

Muchos menores describen esperas de semanas o de más de un mes en las instalaciones de detención, con poco qué hacer, educación mínima y sin saber cuándo podrán irse. La desesperanza total que produce depresión y ansiedad.

Algunos defensores de niños migrantes han cuestionado por qué el gobierno mantiene a tantos menores en esos refugios sin licencia, en lugar de colocarlos en instalaciones con licencia, o con tutores temporales. Después de tantos meses, “sigue siendo un completo misterio para nosotros”, dijo a la AP Leecia Welch, directora de defensa legal y bienestar infantil en el Centro Nacional para el Derecho Juvenil y una de las abogadas de los menores en el caso federal. “Y no es por no hacer la pregunta. Simplemente no recibimos una respuesta”.

Esta narración es sólo parte de una historia negra, de terror, de incertidumbre que están viviendo miles de niños y niñas, y adolescentes en los albergues que las autoridades migratorias mantienen, aún con vida, a miles de pequeños y adolescentes, niños y niñas.

 

martes, 22 de junio de 2021

México - Análisis a Fondo: Del futuro, nada escrito

 

 Foto proporcionada por Análisis a Fondo

La estabilidad del peso, de la mano de la política de la FED
 
Las elecciones del 6 de junio aminoraron los riesgos internos

Por Francisco Gómez Maza

En este mundo de las proyecciones económico financieras no hay nada escrito; todo es del color del cristal con que se mire, como en el boxeo, como en el futbol soccer, como en la pelota caliente, como en el hipódromo.

Hay que tomar en cuenta también a qué economía se refieren los analistas, porque hay, en este mundo matraca, de economías a economías. La economía nacional, confundida siempre con la economía de las clases dominantes; la economía de los medianos y pequeños empresarios, o las economías de las clases trabajadoras.

Por ejemplo, quienes analizan los mercados cambiarios, la cotización de la moneda nacional, siempre la comparan con el dólar estadounidense, porque México tiene mucho qué ver con el proceso económico del país vecino, ya que es, hoy por hoy, el más importante, el principal, el primer socio comercial de los importadores y exportadores estadounidenses.

Entonces, los compradores y vendedores mexicanos tienen que estar muy pendientes del valor del peso en dólares y viceversa para ver sus posibilidades de ganancias cuando importan productos como materias primas, o exportan manufacturas.

En estos términos, aunque, por ejemplo, en los últimos días la moneda nacional ha perdido algunos puntos frente al dólar, los jugadores esperan que las pérdidas no pasen a mayores, en los próximos seis meses para que el intercambio comercial internacional sea productivo y genere ganancias que contribuyan a la recuperación de la economía.

Es el caso de los analistas bancarios mexicanos, como los del CIBanco, quienes esperan que, para el resto del año, el tipo de cambio siga muy influido por la percepción de cambios en la política monetaria en Estados Unidos, que hasta el momento se mantiene ultra acomodaticia, aunque los planes de la FED (la Reserva Federal, como se le llama al banco central de EU) podrían modificarse en los próximos meses, presionando a la moneda mexicana.

Lo tranquilizante es que los riesgos internos, para lo que resta de este año disminuyeron significativamente con los resultados de las elecciones del domingo 6 de junio, y el anuncio de los cambios en el gabinete del gobierno, o sea la proposición del presidente López Obrador al Senado de la República del actual secretario de Hacienda, Arturo Herrera Gutiérrez, para sustituir a Alejandro Díaz de León como gobernador del banco central, y el simultáneo anunció de que el sucesor de Herrera será Rogelio Ramírez de la O. Dos noticias que fueron muy bien recibidas por los agentes económicos, aunque despreciados por los opositores al gobierno.

En otro orden de ideas, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer los resultados de su Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM), la cual reveló que, durante el cuarto mes de este año, el personal ocupado total del sector manufacturero registró un aumento de 0.2%, respecto al mes inmediato anterior.

Las horas trabajadas, en ese sector industrial, crecieron 0.3%, en tanto que las remuneraciones medias reales pagadas, que incluyen sueldos, salarios y prestaciones sociales, disminuyeron 1.6% en abril de 2021 frente a marzo pasado. A tasa anual, el personal ocupado total se incrementó 2.4%; las horas trabajadas avanzaron 40% y las remuneraciones medias reales subieron 2.1% en el mes de referencia.

Y en referencia al Día de los Refugiados, que pasó prácticamente inadvertido en México porque coincidió con la celebración del Día del Padre, la oficina de la Secretaría General de la ONU, cuyo titular, el portugués António Gutérrez, fue reelecto por la Asamblea General para un segundo periodo, de 2022 a 2026, destacó el informe anual de ACNUR, el cual revela que la covid-19 no ha detenido el número de desplazados forzosos en el mundo. Los desplazamientos forzados superaron, en 2020, los 82 millones de personas.

Quizá el dato más relevante y preocupante, para nosotros, es el hecho de que, entre 2018 y 2019, nacieron como refugiados casi un millón de niños, y se han multiplicado, durante la última década, casi por 50, los desplazamientos desde El Salvador, Guatemala y Honduras, aumentando de las 18,400 personas, a finales de 2011, a unas 867,800 al término de 2020.

 

"DEPORTADOS MEXICANOS: REALIDAD Y DOBLE DISCURSO DE LA 4T"

 

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Dr. Jorge A. Lera Mejía

CONCEPTOS INTRODUCTORIOS: Hablar de migración en México, no solo es reconocer que por nuestro país cruzan los transmigrantes centroamericanos en forma de éxodos o caravanas.

La migración como es sabido tiene dos caras o dos vertientes. Por un lado, se registra la ciudadanía transnacional que ayuda a eliminar la condición de transmigrante denizen. Por otro, tenemos las distintas diásporas, o grupos étnicos de diferentes orígenes.

Los fuertes contingentes o diásporas por México son de dos tipos principales, los de origen de los tres países del triángulo norte de Centroamérica (Honduras, El Salvador y Guatemala), y, por otra parte, los propios emigrantes de origen mexicano.

Para tal efecto, desde la óptica norteamericana, tan graves son para ellos los migrantes centroamericanos, como los propios mexicanos. Por lo anterior, en el análisis causa, efecto y problemas, debemos entender y describir los efectos sociales que provocan los transmigrantes centroamericanos al cruzar por México, y por nuestro estado fronterizo de Tamaulipas, en su paso hacia EUA buscando el mal llamado "Sueño Americano", sufriendo riesgos como secuestros, asesinatos, reclutamiento del crimen organizado y deportaciones.

También, reconocer la premisa que las políticas migratorias están desactualizadas.

En consecuencia, afectan al desarrollo en la economía local, inseguridad y falta de empleos para la recepción de los migrantes deportados, sean estos de origen mexicano, como centroamericanos u otros países, ya que los norteamericanos los deportan a través de nuestros estados fronterizos, Tamaulipas y Chihuahua principalmente.

Una de las diásporas más importante de migrantes en EUA por su número, es la del pueblo mexicano; datos recientes registran más de 11 millones de indocumentados, además 21 millones que cuentan con residencia legal. Abordamos bajo una metodología de investigación de acción participativa, la amenaza actual del gobierno de EUA, qué aplicando medidas extremas y discriminatorias, impiden la entrada de mexicanos y centroamericanos a territorio estadounidense.

Además, las autoridades norteamericanas, no respetan en el trato a los repatriados o deportables en derecho inherente de la llamada 'ciudadanía transnacional'. Este derecho debería ayudar a eliminar la condición de transmigrante denizen.

RÉCORD DE DEPORTADOS MEXICANOS EN EL ARRANQUE DE LA ADMINISTRACIÓN DE BIDEN:

Ahora en México, nos enfrentamos con un nuevo reto que no fue suficientemente abordado en la pasada visita a México de la Vicepresidenta Kamala Harris. Nos referiremos no tanto al problema del cruce indiscriminado de transmigrantes centroamericanos por territorio mexicano. Si no, al creciente número de emigrantes de nuestro propio país. Tanto que en los últimos seis meses ya rebasan los propios contingentes que se supone debemos retener en su cruce por México por medio del muro virtual de más de 15 mil elementos de la Guardia Nacional.

A la par del crecimiento de éxodos de mexicanos, ahora nos enteramos de que el gobierno del demócrata Joe Biden, está deportando más mexicanos indocumentados de México, que las propias cifras de deportación del republicano Donald Trump.

DEPORTACIÓN ENTRE OCTUBRE 2020 A MAYO 2021:

Significa que, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, deporta más mexicanos que Donald Trump contrario a la política migratoria que proclama, y lleva dos meses superando los 20 mil devueltos.

De acuerdo con datos publicados en el portal Prensa Latina el pasado 13 junio, las cifras son superiores incluso a la etapa previa a la pandemia de Covid-19 en la época de Trump.

En mayo, las autoridades mexicanas reportaron 21 mil 485 procesos de repatriación de connacionales.

También hay un incremento en la clasificación de ilegal que las agencias de control de aduanas y tránsito de personas otorgan a los mexicanos que cruzan la frontera hacia Estados Unidos por numerosas razones.

Según un reporte de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, la detección de personas sin documentos creció 7.6% en mayo de 2021, respecto al mes previo.

De octubre de 2020 a mayo de 2021, hubo 414 mil 330 personas en situación irregular, adultos y menores de todas las nacionalidades, aunque es conocida la presencia mayoritaria de mexicanos, advirtió el diario.

Por ejemplo, señala, la Patrulla Fronteriza informó de 362 mil 682 adultos y 16 mil 419 menores, en ese lapso.

A su vez, la Oficina de Operaciones de Campo y la Patrulla Fronteriza, presentó en mayo la cifra más alta del periodo de referencia, con 70 mil 630 registros, contra 65 mil 663 de abril, 62 mil 576 de marzo y 44 mil 275 de febrero.

En tanto, en enero el total fue de 40 mil 821; en diciembre de 2020, 39 mil 396; en noviembre, 44 mil 168, y en octubre, 46 mil 801, para dar el total de 414 mil 330, todas cifras más altas que en la época de Trump.

Durante todo el año en curso las cifras han ido en aumento y se espera que siga esta tendencia a pesar de la visita de la vicepresidenta Kamala Harris y el supuesto cambio de política migratoria de los demócratas, señalaron funcionarios consultados al diario.

En lo que va de 2021, EUA incrementó las deportaciones de mexicanos de 13 mil 355 en enero hasta 21 mil 485 en mayo, con un pico de 22 mil 201 personas expulsadas en abril, un número superior a los niveles registrados antes de la pandemia.

COLOFÓN: Esta cruda realidad nos muestra que el gobierno federal de la 4T no está haciendo su tarea, además que solo quiere ver el lado bueno de la película de nuestros sufridos migrantes mexicanos. Esto es, aplaudir su esfuerzo de enviar mes con mes cada vez más remesas a sus familiares, catalogando a los remitentes como los 'nuevos héroes de México'.

Sin embargo, no escucho políticas públicas favorables a los paisanos que, por falta de documentos migratorios en EUA, son retenidos y deportados en escasos 5 a 10 días de retenerlos.

No se sabe de acciones de prevención y asesoramiento legal por nuestra Embajada y consulados mexicanos en EUA.

Mucho menos se escucha de acciones de bienvenida y acompañamiento de los deportados en forma masiva por las fronteras de Nuevo Laredo, Reynosa, Ciudad Juárez y Tijuana, que los arropen y asesoren en su internación de nuevo en México. Así como facilitarles el retorno a sus poblaciones de origen.

Esto se convierte en un discurso de dos caras. Por un lado, se les considera 'héroes' al enviar remesas. ¿Por otro, se les vuelve ‘invisibles’ al saberse retornados o deportados?

 

domingo, 20 de junio de 2021

EL QUINTO PATIO: Basura Bajo la Alfombra

 


Una de las peores fallas de nuestras débiles democracias está en el secreto oficial.
Un Estado corrupto es como un edificio sin columnas de soporte.
 
Por Carolína Vásquez Araya

 

En igual medida como el poder político y económico -consagrado por un sistema neoliberal capaz de arrinconar la voluntad popular- se fortalece, así también se debilita el derecho ciudadano a conocer los entretelones de las decisiones que le afectan y le incumben. En América Latina, nuestro castigado continente, esta manera de administrar las muy variadas formas de secretividad oficial ha sido institucionalizada de tal modo, que los pueblos ya ni siquiera intentan romper los candados. Es por medio del silencio y la mentira como nuestros países han sido despojados, paulatinamente, de riquezas y oportunidades.

El secreto oficial ha transitado desde los ámbitos de la seguridad nacional –algo relativamente sensato- hasta el uso de los fondos públicos, amparando así a quienes tienen la obligación absoluta de rendir cuentas de su administración. Es decir, lo que en un sistema democrático está supuesto a servir como parámetro para medir procedimientos enmarcados en la ética y la transparencia, hoy se encuentra bajo secreto de Estado en muchas de nuestras naciones, en donde campea la corrupción. Esto, sin duda sujeto a severas sanciones administrativas y judiciales cuando el caso lo amerite, se ha convertido en un mecanismo de protección ante las prácticas inconfesables de las sucesivas administraciones de gobierno.

Una de las causas de este descalabro en el seguimiento de las decisiones políticas se debe en gran parte al debilitamiento de los marcos institucionales, para lo cual ha servido de machete la abolición progresiva del servicio civil. Este ente, concebido para registrar y preservar el historial de la administración pública, eximiéndolo de convertirse en botín de deudas electorales, ha sido prácticamente eliminado en nuestros países. De ahí que la destrucción de archivos cada fin de administración y la sistemática eliminación de funcionarios de carrera en cada inicio, asemeje a la pésima idea de quitar las columnas de un edificio porque estorban la vista.

Esos vacíos en el ordenamiento administrativo, especialmente en países supuestos a responder a lineamientos democráticos, representan un retroceso monumental hacia sistemas abiertos al abuso y a la inveterada costumbre de esconder la basura bajo la alfombra para evitar sanciones y auditorías. El libertinaje propiciado por la eliminación de límites a la corrupción ha sido ya parte integral de sistemas que han derivado en el empobrecimiento de los pueblos y el enriquecimiento escandaloso de sus cuadros políticos y sus cúpulas empresariales. A ello es preciso añadir el detalle adicional de fuerzas del orden y ejércitos comprometidos con esos grupos de poder hasta el extremo de amparar y compartir sus delitos.

De todo esto devienen, naturalmente, las acciones de persecución, amedrentamiento y eliminación física de miembros de la prensa no comprometidos con el sistema corrupto imperante. Acciones estas que muchas veces se extienden hacia miembros del sistema judicial cuya integridad se traduce en sentencias contra los agresores. Esta es una de las consecuencias más peligrosas del debilitamiento de las estructuras institucionales de nuestros Estados, al romper parámetros fundamentales de la democracia, como la libertad de pensamiento y el derecho de los pueblos a conocer hasta los más ínfimos detalles de las gestiones de su gobierno. La dificultad reside hoy en la enorme tarea de reconstruir lo perdido y restaurar por lo menos un mínimo de confianza en el sistema por el cual se ha luchado durante más de un siglo.

 

sábado, 19 de junio de 2021

Análisis a Fondo: Crece la economía de los ricos

 

Foto proporcionada por Análisis a Fondo

Aún hay clases: la de los pobres a nadie le importa
 
Karl Marx tiene toda la razón en su método de análisis
 
Por Francisco Gómez Maza

El crecimiento de la economía le importa, le preocupa, al economista, a los grandes empresarios, a los dirigentes de los mercados financieros y bursátiles, a los políticos, a los maestros de economía de las universidades.

La gente pobre, los trabajadores mal remunerados, se conforman con comer por lo menos una vez al día, y cuando enferman gravemente van a una clínica de salubridad, o al seguro social si es que su patrón los inscribió en el IMSS. El crecimiento del PIB o del IOAE les importa un cacahuate.

Pero algo deben decir los numeritos, las curvas de Gini, las estimaciones anticipadas que emplean los jóvenes del INEGI para encontrar un indicador más adecuado, menos inexacto, del comportamiento de la economía global, que la economía individual a la mayoría de los economistas sólo les sirve para elaborar sus gráficas. Que se alimenten o no se alimenten los trabajadores miserables eso no viene al caso. Son economistas que estudian la pobreza para vivir como ricos.

Es el caso de los expertos econometristas del INEGI, que ya inventaron otro indicador que, dicen, es más cercano a la realidad que el PIB. Es el, ininteligible para un bisoño o un ignorante, IOAE (Indicador Oportuno de la Actividad Económica).

Ah, pues este misterioso IOAE que, según ellos, estima anticipadamente una variación del (IGAE), otro misterioso Indicador Global de la Actividad Económica, para el pasado mayo de 2021 contra igual mes de 2020 es de 24.8 por ciento.

Obviamente, este 24.8 es mejor que un 24.0. Lo que nadie sabe, ni sus inventores, es si es mejor que el Producto Interno Bruto. Aunque me sospecho que estas mediciones son sólo para la gran economía, la de los empresarios corporativos.

La economía popular no resiste mediciones. Es del día a día. Si hoy hay dinerito, comemos carne dura de vaca. Si no lo hay, tenemos que conformarnos con unos taquitos de frijoles fríos porque el gas subió y no hay para pagar el cilindro más pequeño.

La variación anual esperada por el INEGI de las actividades secundarias al mes de mayo de 2021 es de 36.4% y para las terciarias de 19.8 por ciento, bajo la medición del IOAE que corrige o confirma al PIB.

(El sector secundario es el sector de la economía que transforma la materia prima, que es extraída o producida por el sector primario, en productos de consumo, o en bienes de equipo. Es decir: mientras que el sector primario se limita a obtener de manera directa los "recursos de la naturaleza", el sector secundario ejecuta procedimientos industriales para transformar dichos recursos).

(El sector servicios o sector terciario es el sector económico que engloba las actividades relacionadas con los servicios no productores o transformadores de bienes materiales. Generan servicios que se ofrecen para satisfacer las necesidades de cualquier población en el mundo. Incluye subsectores como comercio, comunicaciones, entro de llamadas, finanzas, turismo, hostelería, ocio, cultura, espectáculos, la administración pública y los denominados servicios públicos, los presta el Estado o la iniciativa privada (sanidad, educación, atención a la dependencia), entre otros.

Pues así, el INEGI informó este jueves 17 de junio que el IOAE estima una variación positiva del IGAE de 24.8% en mayo de 2021 respecto al mismo mes del año anterior. Así, de entrada, estos porcentajes son muy positivos y le tapan la boca a los monotemáticos cuestionadores de las políticas públicas del actual gobierno, que hablan y cuestionan únicamente porque su lengua no tiene esqueleto óseo y sólo abren la boca por ardidos, porque perdieron sus opulentos ingresos producto de la corrupción. ¿O no, mesié Gustav Menchevique?

Aún más: Las series consideradas presentan sus respectivos intervalos de confianza al 95 por ciento. Considerando los principales Grandes Sectores de Actividad del IGAE, se tiene, de acuerdo con los gurúes del INEGI, que para las actividades secundarias se calcula un incremento anual de 36.4% en mayo pasado, mientras que para el sector terciario el avance anual fue de 19.8 por ciento.

Aclaración no pedida pero necesaria del INIEGI: Los indicadores de actividad económica son utilizados para medir el comportamiento de una economía cuando ningún otro tipo de indicador, como el producto interno bruto (pib), puede proporcionar información sobre el estado de la economía de forma actualizada.

Pero… pero a la economía de los trabajadores, de los pobres, que cada día son más pobres, tenga por seguro que ni el IOA, ni el IGAE, y menos los economistas del INEGI la entienden. Ni les importa.

 

CRONICAS DE UNA INQUILINA: El hombre asirio y mis varitas de bambú

 



 
Por Ilka Oliva Corado
cronicasdeunainquilina.com

 

Estoy buscando varitas de bambú para amarrar los tallos de los girasoles que están creciendo y ya se empiezan a doblar, camino entre las estanterías llenas de macetas de una variedad de verano, colores de flores fuego, amarillos de varias tonalidades y los verdes de las hojas que van desde la verde botella al verde aguacate. Los pitayos y los fucsias, los anaranjados vivos. Adultos mayores son contratados temporalmente para cuidar de las flores en la estación; se les ve regarlas, quitar las hojas secas y colocarlas cuidadosamente en las estanterías. Los jóvenes están en el área de tierra y abonos, cargando las bolsas y colocándolas en los carros de los compradores. 

 

El sol está a todo lo que da, es medio día y el calor de junio es abrasador, todavía no es verano oficialmente pero el clima dejó atrás los días fríos del invierno que hasta las últimas fechas de mayo se resistió a marcharse. Me dirijo al área de los cuencos y maceteros, otro paisaje fascinante, están los baratos que son los plásticos para ir subiendo de precio hasta los hechos a mano que cuestan sueldo y medio. Los tamaños varían para dar paso a la imaginación: un recipiente enorme lleno de flores de muerto, o de flores de las diez, uno azul topado de girasoles. Otro rojo con flores anaranjadas y amarillas. Es un viaje, ir a los viveros es un viaje a otro mundo, al de lo puro, al mundo de la naturaleza que siempre nos enseña que somos tan insignificantes comparados con la inmensidad de su belleza y resistencia. 

 

Encuentro las varitas de bambú, es que son más baratas que las plásticas y se ven tan lindas sosteniendo los tallos de los girasoles. Pero no tienen precio, a mi costado está un señor europeo hablando con otra empleada negra, los interrumpo y les pregunto el precio, el señor inmediatamente saca su aparatito y escanea en la etiqueta y me dice el precio: cuatro dólares con noventa y nueve centavos el paquete de seis varitas. La empleada negra se marcha a otra estantería y el señor se queda conversando conmigo, al escucharme el inglés con acento latinoamericano me habla en español inmediatamente y se presenta: mucho gusto soy fulano de tal.

 

 Asombrada le pregunto que si habla español y me dice que sí que aprendió en sus trabajos anteriores. De dónde es, me pregunta y le digo que de Guatemala, al escuchar el nombre suspira y me dice que tuvo un jefe guatemalteco cuando trabajaba en una empresa de cable, hoy estoy aquí, me dice, en este vivero, pero tengo trabajo. Claro que sí, eso es lo importante, le digo para animarlo. Yo soy asirio, me cuenta inmediatamente, y yo escucho sirio y le digo que he leído de su país, no no, me dice, ahora ya no es país. ¿No?, le pregunto. ¿Siria no es país? Bien, Siria sí, pero yo soy asirio, y busca en su celular en internet y me muestra Assyrian. 

 

Lo noto nervioso, buscando con la mirada que no lo estén viendo sus superiores conversando sin hacer nada. Si quiere caminamos entre las estanterías le digo, para que si lo ven piensen que me está mostrando algo. Su cara se ilumina y comienza a caminar. Tengo todavía 15 minutos, estoy en horario de trabajo y debo regresar pronto pero noto su necesidad de expresar y encontró en mí un canal  receptor para hacerlo, así que nada me cuesta compartir con él ese tiempo. Assyrian, me vuelve a repetir y se convierte en una madeja de lana deshilándose, me habla del cristianismo, de la antigua Grecia, de lo que vivieron 700 años atrás, de que están regados por el mundo, que ahora el pueblo asirio está regado por el mundo. Como los armenios, le digo, que vivieron el genocidio turco y ahora están regados por el mundo, su cara de sorpresa con alegría le da continuidad a la conversación, así es, me dice, y me habla de la gran Mesopotamia, con la inquietud y fascinación de un historiador. Es un hombre enjuto, extremadamente delgado, como de 160 de estatura, quedándose calvo, apenas con unos cuantos cabellos rubios, vestido con pantalón de lona y camisa a cuadros con las mangas arremangadas. 

 

Seguimos caminando por las estanterías, me encanta hablar con personas como usted, le digo, así de inteligentes, sonríe, a mí también, me contesta. Y sigue la madeja deshilándose y yo lo escucho fascinada, él se desborda, la historia de su pueblo le sale por los poros, cada vez que hablo me lee los labios y yo hablo más lento para que me pueda entender el español, también él lo habla despacio como averiguando las palabras, como buscándolas en su memoria para ordenarlas y poder hablar.  Le damos la vuelta al vivero y yo me despido, se han terminado mis 15 minutos de tiempo y tengo ganas de darle mi número de teléfono para que un día nos juntemos a tomar un café y conversar de su pueblo, de las migraciones de los asirios, de los armenios, de la antigua Grecia, del Oriente Medio, de los musulmanes y los cristianos y todas esas guerras de hace siglos que él tiene en la punta de la lengua. Pero, tengo la mala pata que siempre que doy mi número de teléfono a un hombre en situaciones así, piensan que lo que quiero es cama, así que me despido con las ganas de seguir la conversación. 

 

Comienzo a caminar hacia caja para pagar las varitas de bambú, él emocionado me pregunta que si puedo entrar al sitio en internet del vivero y hablar de su trabajo, de cómo me trató, me señala su nombre en su camisa, le digo que sí que con mucho gusto. Aquí estoy, en esta área, siempre, venga, regrese cualquier día y seguimos conversando me grita ya de último. ¡Claro que sí!, le contesto. Pago en caja y me marcho con mis baritas de bambú y un conocimiento nuevo sobre los asirios de quienes no tenía la más mínima idea. Abrir el alma y el corazón ante la necesidad de expresión de quien clama por ser escuchado, es algo que deberíamos practicar todos los seres humanos, nos sorprenderíamos de las cosas que aprenderíamos de los demás. 

 

 

jueves, 17 de junio de 2021

Análisis a Fondo: El hambre, cómplice de la Covid-19

 

Foto proporcionada por Análisis a Fondo

 

Detrás de la pandemia, el egoísmo, la falta de empatía
 
Millones empobrecerán aún más, si no se hace algo
 
Por Francisco Gómez Maza

 

 Las matemáticas de la pobreza horrorizan al más inconsciente:

Detrás de cada dígito, de cada porcentaje, se despoja de su piel desnuda la miseria humana.

Es como leer una novela de terror, de odio, de sangre, muerte y dolor. Entre el nuevo coronavirus pandémico, el individualismo, el egoísmo y la falta de solidaridad O, como se dice ahora, la ausencia de empatía, empujan a gran parte de la sociedad a los límites de la vida y de la muerte.

Van hacia su perdición, al ritmo del mal tiempo, del desempleo, del desprecio de los demás que, pudiendo apoyar, ayudar, se hacen de la vista gorda, sobre todo los poderosos, los potentados que viven nadando en el dinero y que tienen la capacidad de crear más fuentes de empleo y de ingresos dignos para los trabajadores.

La pobreza, más dramática que el SAR-Cov-2, el virus que causa la covid-19. El virus ha matado a unos 230 mil mexicanos. Los mató rápido. Sin miramientos. Dolorosamente, pero rápido. Dejaron de sentir el dolor. La pobreza mata lentamente. Al ritmo del hambre. Mata de enfermedades curables. Mata burlonamente.

Dicen los expertos universitarios que la pobreza aumentó gracias al Covid_19. Lamento contrariarlos, contradecirlos. Media verdad. La pobreza se incrementó gracias al egoísmo, a la avaricia de muchos patrones. Apenas vieron un brote de Covid-19, despojaron del empleo a muchos. Que al cabo puede haber empresas fracasadas, devenidas en la quiebra. Pero jamás habrá un solo gran empresario pobre.

A un año y tres meses aproximadamente de haber hecho crisis la pandemia, ha habido de todo. Pero principalmente se hizo público el egoísmo de los poderosos en el desempleo. Sortearon la crisis los pequeños, los muy pequeños y uno que otro mediano. Cayó fuertemente el empleo y con él el ingreso de la gente, el dinero para poder alimentarse, para poder sobrevivir a las inclemencias de la vida. Dicen que cayó la economía gracias a la pandemia. Una verdad a medias. La economía ya venía cayendo estrepitosamente desde el 2008, cuando la crisis inmobiliaria en Estados Unidos. Una década perdida para los pobres. Una década muy productiva para los detentadores de los grandes medios de producción que jamás pierden. Y si pierden, arrebatan. Como Jalisco.

De todos modos, no salen sobrando las mediciones. Las encuestas, los sondeos, para ver hasta dónde ha llegado la crisis de la economía de los pobres, no sólo por la pandemia; principalmente por el egoísmo de los poderosos.

El Instituto de Investigaciones para el Desarrollo con Equidad (EQUIDE) de la Universidad Iberoamericana acaba de dar a conocer la Encuesta de Seguimiento de “los Efectos del COVID-19” en el Bienestar de los Hogares Mexicanos (ENCOVID-19), correspondiente a marzo de este año, en donde se observaron “los efectos severos que ha dejado la pandemia en el bienestar de la población en términos de empleo, ingresos, salud mental y alimentación.”

“La pandemia ha afectado más a los hogares de menor nivel socioeconómico, haciendo las brechas entre los que tienen y no aún más grandes. Asimismo, ha afectado más a las mujeres; además, los impactos en bienestar tendrán secuelas a mediano y largo plazo”, de acuerdo con la directora del EQUIDE, Graciela Teruel.

Además, a pesar de la recuperación del empleo, la recuperación en el ingreso de los hogares sigue rezagada: 64% de los hogares tiene menos ingresos que antes de la pandemia. Menos poder para alimentarse, para curarse, para vestirse, para etcétera.

Los hogares de menor nivel socioeconómico reportaron una mayor pérdida de ingresos, 70%, respecto a los de mayor nivel socioeconómico (53%).

Además, hasta en las circunstancias actuales de sufrimiento, no sólo persiste, sino que se agudiza la desigualdad: sólo 4% de los hogares de bajo nivel socioeconómico reporta un mayor ingreso que antes de la pandemia. En los hogares de nivel socioeconómico alto este porcentaje es de 12%.

La Encuesta reveló que 4.2 millones de personas estaban desempleadas (7.3% de la PEA); los patrones las mandaron a descansar, por la pandemia, sin goce de sueldo, o no podían salir a buscar trabajo por el obligado confinamiento.

En mayo de 2020, un año antes, 8.9 millones de personas estaban en dicha situación (15.5% de la PEA).

La disminución en los niveles de seguridad alimentaria, acompañada por un alarmante aumento en los correspondientes a inseguridad alimentaria moderada y severa (hogares que no reportaron preocupaciones o dificultades para acceder a alimentos), fue un hallazgo muy preocupante para los encuestadores, al bajar de 33% en diciembre de 2020 a 27% en marzo de 2021.

Esto habla de personas que tienen hambre, que ven reducidos la calidad y cantidad de alimentos que consumen”, al decir de Teruel.

Y no es sólo esto. Hay más indicadores de que la pobreza podría agudizarse en un futuro inmediato, si el egoísmo empresarial corporativo no deriva en solidaridad, lo que significa creación de fuentes de trabajo. Empresarios y gobiernos están obligados a contribuir en la reactivación de los procesos productivos, en el fomento de inversiones para crear puestos de trabajo justamente remuneradores.

miércoles, 16 de junio de 2021

Análisis a Fondo: 60,000 muertos de miedo

 

Foto proporcionada por Análisis a Fondo

 

Peor el remedio que la enfermedad
 
En realidad, los meten en cárceles
 
Por Francisco Gómez Maza

 

Pareciera que el fenómeno de los pequeños migrantes, sin compañía, se ha agravado, en perjuicio de ellos, en la administración Biden.

En las instalaciones – con licencia y sin licencia- donde los pequeños son “albergados”, que más bien son cárceles, en espera de que algún familiar se fije en ellos, llegan al grado de sufrir ataques de pánico, por la incertidumbre de su destino y la desesperanza en que los mantienen las autoridades.

Deberían de estar presos unas dos semanas cuando mucho, pero permanecen meses. Y su situación se ha hecho más dramática.

Un reporte de la Prensa Asociada del fin de semana pasado (domingo 14 de junio) revela que la cantidad récord de migrantes menores de edad puso a prueba al gobierno de Biden. Entre febrero y mayo del presente año, las autoridades se hicieron cargo de casi 60,000 menores que cruzaron la frontera México-EU solos, sin sus padres. Y más bien que van al otro lado en busca de sus padres por lo general.

A estos pequeños migrantes las autoridades estadounidenses los meten en albergues, autorizados y no autorizados, en espera de un familiar que los rescate. Pero pasan días, semanas, meses, y los menores sufren ataques muy severos: sus puños parecen pelotas y tienen temblores en el cuerpo.

Sobreviven en medio de la desesperación y el estrés; algunos tienen marcas en los brazos, que parecen indicar que trataron de lastimarse.

Tan riesgosa es esta situación que los voluntarios que cuidan a los niños fueron instruidos a eliminar tijeras, lápices e incluso cepillos de dientes que pudieran ser usados como armas.

Las condiciones de los albergues generan alarmas acerca de porqué toma más de un mes, término promedio, entregar a un menor a su familiar, cuando la mayoría tienen familiares en Estados Unidos.

Las condiciones descritas por una voluntaria que pasó dos semanas de mayo en el albergue de Fort Bliss, en El Paso, Texas, ponen de manifiesto la desesperación y el estrés de miles de niños, a la espera de reunirse con algún familiar que vive en Estados Unidos.

Las condiciones generan alarmas acerca de porqué toma más de un mes, término promedio, entregar a un menor, cuando la mayoría tiene familiares en Estados Unidos.

“Creo que todo el mundo admite que ningún menor debería pasar más de dos semanas en estos albergues de emergencia”, expresó Aaron Reichlin-Melnick, consejero del American Immigration Council, al reportero de la Prensa Asociada.

Activistas han pedido que el gobierno asigne más fondos para facilitar la entrega de los menores a sus familiares y que quienes no tengan parientes o amigos que los patrocinen vayan de inmediato a instalaciones con licencia, que deben contar con un empleado a cargo de los menores por cada ocho niños durante el día y una persona capaz de ofrecer terapia psicológica por cada 12 menores.

Una voluntaria, cuyo nombre permanece oculto por temor a represalias del gobierno, dijo que conoció chicos que llevaban 54 días encerrados. Vio niñas joviales que se tornaban irritables y dormían tanto que había que despertarlas para que comiesen.

Varios menores tuvieron ataques de pánico tras ver que sus amigos se iban para unirse a sus familias. Un día hubo que llamar ambulancias cuatro veces por esta razón, según la voluntaria.

“Los paramédicos venían a la carpa y se los llevaban en camilla porque tenían los puños cerrados con fuerza. La cabeza a veces se inclinaba hacia un lado y temblaban. Era obvio que era algo que no controlaban”, expresó.

Presuntamente, el objetivo del gobierno de Biden es que los menores se reúnan con sus padres o patrocinadores lo más rápidamente posible, pero este proceso toma tiempo y requiere de entrevistas, revisión de antecedentes y, a veces, visitas domiciliarias.

“Una de las preguntas que tengo es por qué siguen reteniendo a menores en sitios como Fort Bliss (uno de los albergues más conflictivos), cuando se dice que las condiciones de ahí son tan malas, si hay otros sitios, como Pomona”, señaló la activista.

Ninguno de los albergues de emergencia puede atender como corresponde a menores que acarrean el trauma de haberle huido a la violencia de sus países, según Leecia Welch, abogada de National Center for Youth Law (Centro Nacional para las Leyes Juveniles), organización sin fines de lucro que está pendiente del trato a los menores migrantes en instalaciones del gobierno.

Así las cosas. A Biden le está saliendo peor el remedio que la enfermedad.

Pueblos indígenas en Abya Yala, de derechos culturales no pasamos aún

 


Policromacia en rostros indígenas
 
En la región de América Latina coexiste cerca de 800 pueblos indígenas, que demográficamente representan cerca del 10% de la población total de la región.
 
Por Ollantay Itzamná

 

Estos pueblos están distribuidos, de manera diversa, en los diferentes países de la región. Países como Bolivia, Guatemala, Perú, México, entre otros, tienen una elevada demografía indígena. Países como Colombia, Ecuador, Argentina, Honduras, Costa Rica, entre otros, tienen población indígena minoritaria. Aunque dichos datos estadísticos siempre son generados por los estados criollo mestizos donde no participan indígenas.

En los dos siglos de República, los pueblos indígenas siempre fueron asumidos como “no sujetos políticos” por los estados. Recién a partir de las primeras décadas del siglo pasado, las y los indígenas fueron considerados, por algunos estados, como “comunidades campesinas” o “comunidades indígenas”.

El concepto de “pueblo indígena” ingresó, en la narrativa oficial de algunos estados de Abya Yala, a partir de la última década del siglo pasado, con la ratificación del Convenio Internacional nº 169 sobre los derechos de pueblos indígenas y tribales de la Organización Internacional de Trabajo (OIT). Desde entonces, muy a pesar a la resistencia de los funcionarios estatales, las y los indígenas comenzaron a ser reconocidos como “pueblos” (sujetos de derechos políticos), por algunos estados, pero únicamente a nivel discursivo.

Intensidad y decisión en las miradas indígenas

Del mismo modo, el concepto de “indígena” también estuvo ausente, y aún lo está, en los mismos pueblos de raíces precoloniales. Será con el devenir del Convenio nº 169 de la OIT, y los actos “reflexivos” con motivo de los “500 años de la llegada de europeos” (1992) que algunos originarios se auto afirmarán como indígenas. Muchos aún se asumen como campesinos, no como indígenas. Es el caso del Perú, por ejemplo.

A dos siglos de la existencia de las repúblicas y casi tres décadas de vigencia de los derechos colectivos contenidos en el Convenio nº 169 de la OIT, los derechos colectivos  como el de la autodeterminación, consentimiento previo, derecho a tierra y territorio, a la identidad, etc., aún son desconocidos para muchos pueblos originarios o indígenas del Continente. Ausentes por completo en el ordenamiento jurídico interno de los países, incluso en países con mayoría población indígena.

Países como Bolivia y ecuador, producto de la emergencia política de actores indígenas en los espacios de toma decisiones políticas, incorporaron algunos derechos colectivos en sus respectivos ordenamientos jurídicos internos. Aunque, incluso en estos países, la implementación de dichos derechos colectivos, producto de la falta de voluntad política de sus gobernantes y el “desinterés” de los pueblos indígenas, no avanzó como se debiera. En el caso boliviano, al momento, con dificultades, apenas 3 pueblos (de los 36) disfrutan del derecho colectivo del territorio y autogobierno. En el caso del Ecuador, el derecho a la autonomía territorial no está reconocido legalmente aún.

El derecho colectivo que ingresó en el ordenamiento constitucional, en varios países, promovidos por la ideología multiculturalista, fue el derecho colectivo a la identidad (idioma, vestimenta, ritos), el mismo que es mercantilizado como un recurso por la industria transnacional del turismo.

El otro derecho colectivo de los pueblos que fue y es debatido, y en algunos casos regulado en el ordenamiento jurídico de varios países de la región, es el derecho al consentimiento libre, previo e informado. Esto, a raíz de la “conflictividad socio ambiental” que ocasionan en los países la presencia de las empresas extractivas.

Pero, los derechos colectivos, cuyos ejercicios, constituyen a las y los indígenas como “sujetos sociopolíticos”, como son el derecho al territorio y el de la autodeterminación (gobierno propio) son expresamente resistidos por los gobiernos, incluso en países que ratificaron el Convenio nº 169 de la OIT, como es el caso de Guatemala.



Futuro desafiante en miradas indígenas

En el caso particular de Guatemala, los mismos gobernantes aún prohíben al funcionariado público el uso del término de “territorio”, para referirse a los pueblos indígenas. Los derechos culturales, se afianzaron en las narrativas oficiales y en los discursos de muchos indígenas, pero los derechos sociopolíticos aún son desconocidos o están ausentes en la narrativa hegemónica de los pueblos originarios del país.

Los derechos culturales colectivos de los pueblos indígenas, en países como Guatemala, están vigentes desde hace tres décadas. Pero, incluso con políticas públicas culturalistas, las condiciones de vida de los pueblos indígenas continúan degradándose aún más. En este sentido, la opción por el conocimiento y el ejercicio de los derechos políticos colectivos de los pueblos, como son el del territorio y autodeterminación indígena, en el marco de estados plurinacionales, se constituye en una apuesta trascendental y oportuna que con seguridad abonará al fortalecimiento de los buenos vivires de los pueblos.

 

¿Viven extraterrestres entre nosotros?

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