Los antifeministas se montan en el #9M
@FelipeCalderon, de machista a ¿feminista?
Por Francisco Gómez Maza
Lamentable que la res publica sea causa de tantos desencuentros
entre los seres humanos; entre familiares; entre amigos, entre colegas que
comparten idéntica conciencia social.
Lamentable que esa ideología fascista, goebbeliana, se
interponga a las fraternales relaciones humanas. Sin embargo, no puede
renunciarse a la verdad simplemente para tener contentos a los demás.
Y hago esta reflexión porque mi postura crítica de cara al
paro #UnDíaSinNosotras, convocado para el #9M por colectivos
femeninos veracruzanos, aglutinados en @brujasdelmar, en el sentido de que las mujeres demócratas deben tener
cuidado de no ser confundidas por voceras del machismo político, capitalista,
gobiernista, partidista, oportunista, ha sido furibundamente cuestionada por
algunos amigos y colegas con quienes hemos compartido la grata y non grata
travesía del periodismo de denuncia en agencias de prensa extranjeras, en el
verdadero Excélsior, en la revista Proceso, en El Financiero.
(Ojo: Usuarios de networks han difundido una foto tomada del
Instagram de Arussi Unda, vocera del colectivo "Las brujas del mar",
organizadoras del "paro feminista" del 9M, con @FelipeCalderon. Tras esto, la persona borró su cuenta. El
colectivo niega estar financiado por partido político alguno.) Y lo reitera. Es
un colectivo independiente.
Con mayor razón aún. Ni colusión, ni menos manipulación. Al
respecto, circula en las principales networks un cartel en el que el colectivo
#niunamenosmexico pide a los que se han montado en la convocatoria al paro
–autoridades, universidades y empresas- que, si quieren apoyarlas, comiencen
por sancionar todo acto de acoso y violencia de género en sus instituciones.
Y este escribidor no se equivocó. Una iniciativa original,
genial, única como la de #undiasinnosotras, o algo parecido, se convirtió en
una ocasión, en un pretexto para que instituciones y personas que lo que menos
tienen es un mínimo de convicción feminista, sino más bien son machistas, se
colaran y desvirtuaran el movimiento. Todo el mundo tiene derecho de
expresarse, pero no de manipular las expresiones de quienes no comulgan con
ellos. En este caso, la expresión sincera, angustiante, dolorosa de mujeres que
ven en el maltrato, la exclusión, las agresiones, la violencia, el asesinato
por odio, el feminicidio, no puede ser carne de cañón de personajes y
movimientos aberrantes impulsados por fuerzas no tan oscuras como el ex
presidente Felipe Calderón o su esposa, Margarita. No son, ciertamente,
ejemplos de virtuosos defensores de las mujeres violentadas o de los familiares
de las que se encuentran o se hallan asesinadas en cualquier paraje de la
geografía nacional.
Este escribidor se une a la alegría que causa la actitud de los
auténticos colectivos, democráticos, terriblemente preocupados por la ola de
violencia y muerte contra las mujeres. Pero desprecia la intromisión de grupos
fascistas, deleznables, que lo único que buscan es mostrar su protagonismo para
obtener ventajas políticas y seguir dominando la escena en beneficio de los
reducidos grupos de las clases dominantes. Eso no es feminismo. Los y las
verdaderas feministas ya no quieren vivir bajo las sombras del patriarcado ni
del matriacado machista; no comulgan con los poderes institucionales que se
dedican a esquilmar a los contribuyentes y atracar las Arcas Nacionales, no van
con quienes usan a la mujer como símbolo sexual y medio para vender sus
mercancías; no van con el establecimiento que acogota a los trabajadores y es
una fábrica de pobreza y de pobres.
Y en esto viene a cuento un excelente texto difundido por la
Compañía Argentina de Teatro Libertario, que a la letra dice:
Las feministas reformistas buscan la protección de las mujeres a
través de los aparatos coercitivos del Estado. Las feministas libertarias,
abogan por la autodefensa de las mujeres en comunidad.
2- El feminismo reformista desea que toda mujer compita en
‘igualdad de oportunidades’ y sea retribuida según sus méritos individuales.
Por el contrario, las feministas libertarias luchan para que cada individuo se
desarrolle solidariamente en igualdad y que cada cual sea satisfecho según sus
necesidades.
3- Las feministas reformistas desean la incorporación de mujeres
en puestos de poder, en el parlamento y los ejércitos; en las altas gerencias
de empresas capitalistas y en los ejecutivos gubernamentales. Las feministas
libertarias, desean la abolición de las instituciones jerárquicas. Es por ello
que se declaran antiestatistas, anti-militaristas y críticas del
parlamentarismo.
4- El feminismo reformista sostiene que la igualdad de género es
un “derecho humano” que debe ser garantizado por el Estado. Las feministas
libertarias sostienen que el Estado no puede garantizar la igualdad, pues la
igualdad no se puede alcanzar mediante la jerarquización de la sociedad que
genera la organización piramidal y represiva del Estado ¡ABOLICIÓN DEL
REPODRIDO ESTADO!
5- Las feministas reformistas crean «conciencia feminista
ciudadana», es decir, un conjunto de prácticas y valores que crean a un sujeto
dócil y sumiso frente a las relaciones democráticas-neoliberales. Las
feministas libertarias crean «conciencia de clase feminista», es decir,
principios y finalidades libertarias con la intención de abolir las relaciones
de poder y sustituirlas por relaciones libres en igualdad.
6- Las feministas reformistas insisten en explicar
históricamente el feminismo mediante "oleadas" (primera ola, según
ola, tercera ola, etc.), ignorando y censurando el feminismo obrero, anarquista
y comunitario. Las feministas libertarias, sin obviar los aportes teóricos y
coyunturales del feminismo hegemónico, se nutren sobre todo de las luchas
históricas de las mujeres de las clases oprimidas y explotadas.
7- Las feministas reformistas quieren un capitalismo “verde,
amable e inclusivo”. Las feministas libertarias luchan contra el capitalismo y
contra toda forma de opresión, sea económica, política o cultural.
8- Las feministas reformistas se vinculan a organizaciones
jerárquicas y partidos parlamentarios. Promocionan el electoralismo estatal y
la importancia de la inclusión de la mujer en la política burguesa. Las
feministas libertarias, se organizan en asociaciones horizontales, practican la
acción directa, el apoyo mutuo y la autogestión.
9- Las feministas reformistas consideran de vital importancia
leyes de paridad de género para “feminizar” las instituciones jerárquicas del
capitalismo. Las feministas libertarias consideran que la lucha anti patriarcal
no se trata de dominar ‘equitativamente’ a la par que los machos estatistas,
sino en abolir las relaciones de dominación.
10- Las feministas reformistas desean que el varón colabore en
la división del trabajo en el hogar y que sea un complemento de la mujer bajo
cánones binaristas. Las feministas libertarias, en cambio, cuestionan
radicalmente la heteronormatividad, la estructura familiar patriarcal y el
concepto de amor que le sostiene.
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